MÁSCARA DIGITAL RESTAURA CUADROS DE SIGLOS GRACIAS A LA AI
- LS
- 11 jun 2025
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El investigador del departamento de ingeniería mecánica del Instituto Tecnológico de Massachusetts, MIT, Alex Kachkine, crea una máscara digital que rellena las partes dañadas o descoloridas de las pinturas en horas.
Hace unos meses, Alex Kachkine compró en una subasta un cuadro antiguo. Era una adoración de los Reyes Magos de la escuela flamenca del siglo XV. Estaba muy deteriorada, con áreas que habían perdido el pigmento. Kachkine es restaurador aficionado de obras de arte, y creó una máscara digital apoyándose en un sistema de inteligencia artificial (AI) y la aplicó sobre la obra.
¿Cómo funciona? Tras escanear el cuadro, el sistema de AI detectó las zonas dañadas proponiendo soluciones. Las áreas más pequeñas que falta pigmentación el sistema recupera la coloración de las zonas contiguas. En el caso de los daños más grandes, como la cara del Niño Jesús, copió la de otro Niño Jesús de otra adoración del mismo autor que está en el Museo del Prado. El resultado: “una máscara que cuenta con capas de soporte para la tinta, lo que permite transferir las zonas no pintadas a la pintura...Todos los componentes están unidos con barniz de conservación, y ni la tinta ni las membranas portadoras entran en contacto directo con la pintura”, señaló Kachkine.
Este barniz y la capa añadida se pueden retirar. Kachkine recuerda que se puede guardar un archivo digital de la máscara que los futuros conservadores podrán consultar para ver exactamente qué cambios se hicieron y, si lo consideran, restaurar la pintura original.
“Como existe un registro digital de la máscara usada, dentro de 100 años, la próxima vez que alguien trabaje con esta obra, tendrá una comprensión extremadamente clara de lo que se hizo con la pintura”, expresó Kachkine.
Esta herramienta identificó automáticamente 5.612 zonas que necesitaban reparación, rellenándolas con 57.314 colores diferentes. El proceso completo duró 3,26 horas. El investigador estima que una restauración convencional le habría llevado 232 horas. El ahorro de tiempo es otro punto importante. “El nuevo método solo se ha aplicado a una pintura”, escribió Kachkine en su nota que espera que con esta publicación en la revista de ciencia de Nature y se produzcan futuras colaboraciones.
Autor: El País



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